Por Martín Alonso Aragón maggtvradio@gmail.com
Hace algún TIEMPO, cuando usted era más jóven…cuando era un niño, los tiempos pasaban de manera diferente. Es casi seguro afirmar, que un año transcurría a paso lento. Si se detiene a hacer ese análisis, se dará cuenta de que es absolutamente cierto.
¿Pero que pasa que hoy el tiempo se nos viene encima? Una respuesta no extraída de estudios científicos, sino de la rutina de la vida, nos permite concluir que el que corre no es el TIEMPO. No, los que corremos somos nosotros, quienes con el pasar de los años tenemos cambios radicales, que en muchas ocasiones acentuamos con las responsabilidades y compromisos adquiridos en la vida de adultos.
Sencillo. Nos empezamos a ver ya grandecitos, y creemos que podemos con todo; entonces nos enfrentamos a una nueva vida. Es cuando nos vemos casados, con gastos extras y nuevas vidas: Nuestros hijos.
Es allí como sin darnos cuenta, debemos ajustar nuestro velocímetro y si antes íbamos a 35 millas por hora, ahora, aunque sea fuera de control, queremos ir a más de 90 millas por hora. Es que tenemos que llegar primero que el pago de la renta, la compra del mercado… para no hablar de otros compromisos que implican “PAGOS”.
En conclusión, debemos hasta el aire que nos toca la cara mientras estamos en el jale, porque no planeamos. Lo hicimos todo a nuestro modo, y de esa manera, hay que pisar más fuerte el acelerador.
Ya los días de 8 horas de trabajo, se convierten obligatoriamente, en jornadas de hasta 12 horas, por no decir más y es ese TIEMPO de más, lo que hace que el otro TIEMPO se nos venga encima sin remedio. Ahora el TIEMPO que tenemos para compartir con nuestros seres amados es menos, ya que aún teniéndolos tan cerca, escasamente los vemos el domingo, tan solo un rato.
Nos enfrascamos tanto en nuestro compromiso laboral porque nos urge estar al día con las necesidades de nuestra familia, que nos olvidamos de la necesidad más importante. La de compartir TIEMPO valioso con ellos, quienes van al ritmo que tú llevabas cuando eras niño. Mientras ellos ven que cada mes transcurre en largos 30 días, nosotros, por el afán de pagar a TIEMPO nuestras cuentas, experimentamos meses de 15 días. . . Si, así es, “Acabamos de pagar la renta y ya tenemos el otro bill encima” – dicen aquellos – quienes por tanto pago por hacer, se sienten “endrogados” pero de deudas.
Tómate un respiro. Cuenta hasta diez y trata de ajustar todo el TIEMPO a la realidad. No es que ahora por los cambios climáticos y otros fenómenos el TIEMPO va más rápido, NO. Simplemente el TIEMPO lo aceleraste tú mismo con tanto pago por hacer que no te da TIEMPO para ver pasar el TIEMPO con tu familia.
El TIEMPO es tan valioso, que tú mismo lo pusiste a costar más… y por esa misma razón, es que el mercado se aprovecha de tu TIEMPO, y lo logra, te hace ver en la cena de pavo un nuevo TIEMPO que se acerca, y antes de cortar y servir el suculento alimento en la mesa el día de thanksgiving… ya te hacen pensar en qué le vas a regalar a tus seres queridos en navidad.
El comercio juega con tu TIEMPO, porque sabe que tu TIEMPO vale oro y ese oro es el que tú te ganas tras largas jornadas de trabajo, así no duermas bien, cuando lo que buscabas era el sueño Americano.
Llegó el día de acción de gracias, llegó la navidad, se juntaron la dicha con la hermosura, pero para tí que te dejaste convencer. Ahora paga, porque ya no tendrás TIEMPO. Debes hacerte a la idea, pero no te estreses, mientras tomas este “taco” de DINAMITA y que te explote pero de la risa.
Así debe de ser, al TIEMPO de presión porque Santa se te va a comer el pavo, añádele una pisca de TIEMPO de alegría, porque el pavo tiene bien presente, que ahora el siguiente TIEMPO es el del cerdo. . . el pernil para la cena de navidad, seguramente lo trae Santa quien ya te mira a través de la ventana.
No te apures, que TIEMPO es lo que todos necesitamos. Disfruta y acércate a tus seres queridos, es TIEMPO de seguir viviendo y no dañarle a tus hijos su conteo de 365 días reales, TIEMPO que transcurre entre la escuela y sus ratos de diversión, en espera de una nueva celebración en familia.









