Por Martín Alonso Aragón
martinalonsoaragon@gmail.com
Es absolutamente imposible no creer. Tan sencillo como asegurar que lo que tu boca diga, simplemente se cumple. Eso fue exactamente lo que ocurrió con lo que en un principio pensó el Padre Henry tras su llegada a Greenville. Cuando lo dijo, convencido de que tener Fe, es tener la certeza de que lo que se quiere se logra y además tener la convicción de hacer realidad lo que no se ve.
Y para no ir muy lejos, el ejemplo vivo está a simple vista. Por esa razón, para más de mil personas en tan solo el área de Berea, es absolutamente razonable que la llegada del Padre Henry, podría interpretarse como un milagro. Es que rescatar de los débiles su Fortaleza, como dice el Padre Henry, es llevar cualquier iniciativa a su culminación.
Para este servidor integro de la obra de Dios, todo ha resultado porque El (Dios) siempre cumple. Y en menos de lo que canta un gallo, el Padre Henry convirtió su sueño realidad. San Sebastian es hoy por hoy una creciente obra que convierte la cultura hispana en una comunidad que se agrupa tras la búsqueda de un camino más claro, sobretodo para los niños y jóvenes.
La autenticidad del Padre Henry cautivó a muchos y sigue conquistando el querer de quienes han visto en sus actos el don de transformar con alegría el crecimiento de la Fe de muchos. Es un hombre con formación y experiencia. Sacerdote, educador, escritor y además comunicador social; ingredientes que fortalecieron su desafío.
A lo largo de su historia como servidor de un ministerio evangelizador y misionero, el Padre Henry se ha convertido en todo un personaje para los hispanos del Upstate. Dice y lo logra. Desde su llegada, su obra ha alcanzado toda una infraestructura a favor de nuestra comunidad.
Lograr el respaldo de la Arquidiócesis de Charleston que atraves de la oficina de Caridades Católicas fortalece la oficina de apoyo a los hispanos, además de las otras actividades, lo convierten en la figura de mostrar con orgullo, de Carolina del Sur para toda la Unión Americana.
Es un obrero de Dios, cumple la Gran comisión a carta cabal. Empedernido de la máxima obra literaria, la Biblia la que podríamos considerar como su principal arma, el Padre Henry tiene aún mucho pueblo por conquistar. Greenville, Seneca, Wahalla, Greenwood, Laurens, incluso Columbia y otras zonas del estado serían tan solo el comienzo de lo que tiene por hacer…. Pues como dicen por ahí, lo mejor está por venir.
Y como también en su misión está reír, de seguro que desde hoy habrá en su escritorio cada mes un “taco” de DINAMITA que le alimentará el alma alegre, así como la Palabra de Dios le alimenta su espíritu multiplicador de la encomienda del Todo Poderoso. Padre Henry, siga riendo y siga contagiando a nuestro pueblo de las maravillas que puede poseer cualquiera, tan solo si cree. Y encienda este “taco” y guarde candela pa’ los próximos.
. . . Porque como para nadie es un misterio, con tan solo creer, es posible ver un milagro. Sencillamente, si tienes en tu mano este ejemplar, cree: Porque al que cree, todo le es posible.
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