Un Pollito

Un turista regresa a su país con un pollito que le habían regalado

de recuerdo. En el avión, la azafata le explica que no se pueden

llevar animales; así que el viajero sale, se esconde el pollito en

los calzoncillos y vuelve a entrar al aparato. Se sienta al lado

de una monjita y luego se queda dormido.

Más tarde, el pollito saca la cabeza por entre la bragueta del

hombre; mira tiernamente a la religiosa y emite un pío, pío. La

mujer se alarma y se dirige al pasiente:

“¡Despierte, rápido, despierte! Mire usted que yo no entiendo

mucho de esto, pero me parece que se le rompió un huevo”.

Edición Digital

ANCIANOS

Dos

En un banco de un parque, dos ancianitas disfrutan el calorcito del sol. Todas las mañanas, por los últimos doce años, se han encontrado en

Read More »
DINAMITA

Décimo Aniversario

Por El FrancotiradorCon inmensa alegría, satisfacción y llenos de agradecimiento por la acogida que nos han dado en estos 120 meses, celebramos con este número

Read More »

TE PODRIA INTERESAR TAMBIEN